domingo, 27 de octubre de 2013

André Elbaz. Un golpe de luz

Era viernes por la tarde y estaba invitada a una exposición en la Casa árabe de Madrid. Nuestra "profe" de francés y sus compañeras de departamento habían organizado esta escapadita para nosotros, sus alumnos, con la idea de que conociéramos a André Elbaz, un importante pintor marroquí, y pudiéramos hablar sobre él y su pintura, en francés, bien sûrLa tarde era lluviosa "de bemoles" y tenía un color grisáceo plomizo que amenazaba con pasarnos por agua el paseito que va desde la Biblioteca Nacional hasta la Casa árabe, frente al Retiro. Y así fue, se cumplió la amenaza y cayó una considerable manta de agua que me dejó los pies fríos y la nariz roja, como es normal en mí.
   En la puerta del edificio, una de las profesoras en petit comité nos puso al día sobre el edificio que albergaba la exposición, su historia y su actividad actual y después de pasar por el consabido detector de metales (curiosamente desactivado) pasamos a todo un mundo de luz mediterránea que nos esperaba como contraste al día gris que habíamos dejado en la puerta. El sol, la luz y el color del Mediterráneo se colgaba de las paredes en un puñado de cuadros donde la línea del dibujo parecía trazada con escuadra y cartabón. La nostalgia de un hombre que había abandonado su ciudad natal para conocer mundo, que había vivido en Francia y en Canadá, se plasmaba en esos cuadros grandes y luminosos, llenos de formas geométricas, de amaneceres y atardeceres en Fez, en Esauira o en El Jaudida.
   Se habló de la influencia cubista de Picasso, de los colores de Cezane, de la originalidad de las formas y estructura de las composiciones, y de la técnica del papel japonés encolado sobre lienzo (tout en français, s'il vous plaît), pero hablamos poco de la luz, de esa luz que solo existe en el Mediterráneo,  de esa luz que, al mediodía, deslumbra hasta casi cegarnos, de una luz que yo había visto, no hacía mucho, en los cuadros de Sorolla. Pero... ¿me atrevería a hablar de Sorolla en esa petite réunion, dónde algunos parecían saber tanto? Hacía demasiado tiempo de mis estudios de arte en la facultad y me hacía falta mucho más francés para que yo me lanzara a defender mi teoría, así que todo se quedó entre ma tête et ma langue.

   Cuando volvía a casa en el tren, pensaba en el libro que podía relacionar con esta exposición y solo se me ocurría uno: Cartas marruecas, de José Cadalso. Un libro epistolar que revela la visión de España de un joven marroquí, parte del séquito del embajador de Marruecos. Un libro que leí hace muchííísimos años pero que recordaba con cariño por la persona que me lo recomendó y por el estilo nuevo que me mostró. Me parecía un buen contraste: la nostálgica visión de su tierra de un marroquí emigrante y la crítica visión sobre España de un marroquí visitante.
   Aquí os dejo dos propuestas: una lectura, al alcance de todos, y una exposición, de momento, al alcance de los que se pasen por Madrid. Abrazos.

jueves, 24 de octubre de 2013

Mi primer premio

Hola a todos:
   Ayer por la tarde me encontré con un regalo, un gran regalo que me hizo muchísima ilusión, porque significaba que lo que hacía en este blog tenía sentido. Lady Aliena, en su blog PÁGINAS Y SECRETOS, me nominaba para el premio Liebster Award. Se trata de un premio concedido a blogs que tienen menos de cien seguidores, con la sana intención de que este tipo de blogs se den a conocer y se difunda su lectura.
   Imaginaos mi sorpresa. Yo ya había visto por ahí varios blogs que recibían este premio, pero me parecía algo muy lejano. Y, sin embargo, gracias a Lady Aliena, aquí estoy, lo que le agradezco de corazón.
   Y vamos a explicar mis "tareas".
   Las normas son:
1- Escribir una entrada de agradecimiento al blog que te nominó.
2- Hacerte seguidor del blog, si no lo eres. 
3- Contestar 11 preguntas que te formula la persona que te nominó.
4- Elegir 11 blogs, con menos de 100 seguidores para ser nominados.
   Contesto a las que me tocan:
1-¿ Cuál es el mejor libro que has leído?
Uf, imposible elegir uno. He leído muchos libros geniales, por suerte. No, no puedo elegir uno. Lo siento.
2- Personaje literario favorito.
También es difícil, pero voy a elegir a Elizabeth Bennet, de Orgullo y Prejuicio. ¡Ah!, y cualquiera de las heroínas de las novelas de Rosamunde Pilcher.
3- ¿ Te gusta que te cuenten historias, o leerlas?
La verdad es que prefiero yo, aunque todo depende de quién me las cuente, claro.
4- Si fueras el protagonista de una novela, ¿ qué te gustaría ser?
Una aventurera intrépida que resuelve un gran misterio.
5- ¿ A qué escritor te gustaría conocer en persona?
Pues, ya es tarde, porque me hubiera gustado conocer a Cervantes, a Jane Austen y a Miguel Delibes.
6- ¿ Ciencia ficción o novela histórica?
Novela histórica, pero tampoco le hago ascos a una buena novela de ficción, que conste.
7- ¿ Cuál es el último libro que has leído?
Anima mundi, de Susanna Tamaro.
8- ¿ Crees que hay que dejar los libros a medias si no te gustan?
Pues me cuesta mucho hacerlo, la verdad, pero hay tanto por conocer que es mejor aprovechar ese tiempo en otro libro.
9- ¿ Libro o ebook?
Libro, libro. ¿Cómo anoto comentarios al margen si no?
10- ¿ Crees que los libros son caros?
Sinceramente, no, teniendo en cuenta el trabajo que llevan detrás. Por desgracia, sí lo son para la media de los mortales. Aunque si los comparas con una blusa de Zara... 
11- ¿ Cuál es tu género preferido?
La novela, más que el teatro o la poesía. Dentro de la novela, la novela costumbrista, que me cuente las vidas y costumbres de la gente.
   Y ahora, pongo las mías:
1- ¿Un libro con el que luego hayas soñado?
2- ¿Te has enamorado alguna vez de un personaje, mientras leías el libro?
3- ¿Cómo llevas eso de prestar libros?
4- ¿Hay algún género que no leerías nunca?
5- ¿Te gusta recomendar libros?
6- ¿Te gusta regalar libros?
7- ¿Qué libro te hubiera gustado escribir?
8- ¿Eres de los que se recorren las ferias del libro para ver de cerca a alguno de tus escritores favoritos?
9- ¿En qué momento del día prefieres leer?
10- ¿Tienes un lugar favorito para leer?
11- ¿Te van los e-books?
   Y los nominados son:
1- Dragones en el país de los libros.
2- El cofre de Oscar.
3- La isla de la música.
4- Mi rincón de libros.
5- La morada de Nieves.
6- El rincón de Mikxa.
7- Muriel y yo.
8- Mamá... ¿Tienes un blog?
9- Asteroide B612
10- Filias home (algo más que libros).
11- Juguetes del viento.
Veréis que algunos de ellos ya han sido nominados, pero tenían que estar aquí. Y otros a los que hubiera nombrado en su lugar tenían más de 100 seguidores.
   Y esto es todo. Gracias a todos y muchos abrazos.

lunes, 21 de octubre de 2013

Mi momento musical relajaaaaante

Todos los meses espero con ganas esta cita con La isla de la música y con La morada de Nieves. Y es porque pocas veces disfruto tanto como en este momento musical. Es la música, como los olores, lo que despierta mis recuerdos y lo que provoca en mí miles de reacciones. 
   
En esta ocasión, cuando empecé a pensar sobre mi momento musical relajante, tuve claro por primera vez la música que iba a elegir y por qué. Hasta ahora me resultaba muy complicado hacerlo porque siempre había miles de posibilidades en mi cabeza para expresar los distintos temas propuestos para nuestros momentos musicales. Pero esta vez solo había una posibilidad para mí: la única música que había conseguido tranquilizar mi espíritu en los momentos complicados de mi vida; la única melodía que me calmaba el alma estuviera como estuviese; los únicos acordes que me hacían flotar como si estuviera sobre una nube. 
   Y es que esta música llena por completo mis sentidos, como si fuera seda, como cuando me abraza uno de mis pequeños sobrinos después de haber comido galletas María o natillas y su olor sube por mi nariz hasta mi cerebro mientras siento el calor de una de sus manos en mi cuello o en mi cara. Cuando escucho sus canciones, todo mi cuerpo se relaja, todos mis sentidos perciben como nunca. Para mí es como meterse despacio en una bañera de agua caliente y llena de espuma con aroma de La Toja. Mi cabeza se llena de imágenes de todo tipo: vaivenes del agua a la orilla del mar, hamacas meciéndose bajo los árboles, un campo verde lleno de sombra donde dormir una buena siesta. 
   El problema solo ha sido uno: elegir uno de sus temas, elegir solamente una canción de entre todos sus álbumes, tener que decidir entre todos los acordes que me serenan el alma, porque eso es lo que hace Enya conmigo, serenarme el alma cuando la tengo a mil por hora, completamente desbocada. En esos momentos, me tumbo tranquilamente en el sofá, enchufo el equipo de música, le doy al play y cierro los ojos. Todo lo demás ya no depende de mí, está en sus manos. Y ahí me quedo hasta que todo vuelve a su lugar, mi alma a su escondite, mi corazón a latir con normalidad y las imágenes de mi cabeza a recuperar la realidad.
   Aquí os dejo la que, después de mucho pensar, he elegido como la más relajante y curativa de todas. ¡Qué la disfrutéis!

miércoles, 16 de octubre de 2013

"Anima mundi": la angustia hecha novela

Anima mundi, Susanna Tamaro.
Con esta novela me ha pasado una cosa muy extraña que no me había pasado hasta ahora: no me he dado cuenta de que ya la había leído hasta que no iba por la mitad del libro. De traca, vaya.
   ¿Por qué? Pues, sinceramente, porque creo que mi subconsciente necesitaba olvidarla: en ella se describe la angustia total. La novela nos presenta los sentimientos de un hombre de mediana edad que recuerda su infancia y juventud, sus comienzos en Roma, lejos de su casa y su huida posterior del ambiente en el que se encontraba. Y digo "los sentimientos" porque es exactamente eso lo único que hay en todo el libro; la historia que se nos cuenta es la excusa de la autora para hablarnos de estados de ánimo, situaciones del alma, pensamientos y sentimientos de varios personajes que se cruzan en la vida del protagonista.
   Yo ya conocía a esta autora. Había leído hace mucho tiempo Donde el corazón te lleve y la disfruté muchísimo, me encantó el tema, la dulzura con la que estaba tratado todo, la elegancia de su lenguaje, en fin, fue una novela tierna que me emocionó. Posiblemente esperaba algo parecido en esta novela, quizás no tan emotivo pero sí algo menos angustioso. Porque eso es lo que he percibido a lo largo de toda la historia: angustia, angustia y desesperanza.
   La novela se divide en tres partes, cada una relacionada con un elemento de la naturaleza: fuego, tierra y viento. Cada uno de esos elementos se corresponde a su vez con un estado de ánimo del protagonista. El principio del libro es atormentado y lúgubre. El protagonista (que nos va contando su historia) se presenta amargado y resentido, marcado por la falta de cariño en su vida, ya desde la infancia: "Crecí en medio del terror". Eso lo dice todo. Su adolescencia era furia y destrucción, como el fuego.
   Siento decíroslo, pero esto no mejora, al menos para Walter, el protagonista. La desazón, la sensación triste y demoledora que lo envuelve en los primeros capítulos durará a lo largo de todo el libro. Incluso, en los momentos en los que consigue alguna victoria, algún momento de aliento, después cae más hondo y más fuerte. El ambiente que nos describe en torno a los intelectuales de moda, al mundo de la televisión y del cine está lleno de hipocresía, de trepas, de cambios de chaqueta. El amor le da un poco de calma durante unos días, pero su pérdida le devuelve a la desesperación.
   ¿Hay algo bueno en esta novela? Me preguntaréis. Pues lo hay. ¿Es una buena idea leerla "a pelo" o es necesario primero darse un buen chute de cariño, confianza y alegría espiritual? Pues posiblemente.

   Para mí ha sido duro. Lo reconozco. Ha habido momentos en los que he estado a punto de tirar la toalla, pero la maestría de esta mujer al escribir, al utilizar el lenguaje con la precisión de un cirujano cuando opera, me enganchó, hizo que sintiera esa angustia y desesperación, que necesitara llegar al final para saber si había sido capaz de superar las distintas bombas de relojería que le plantaba la vida, para saber si era capaz de quitarse de encima el lastre de su familia y de las circunstancias en las que creció. Sí, sí y no es masoquismo, os lo aseguro, no aguanto nada el dolor, ni pizca. La cabeza se me llenaba de preguntas ¿De verdad estamos tan condicionados por nuestro entorno como para no poder controlar nuestro destino? ¿El protagonista hubiera sido diferente si hubiera recibido cariño, caricias, besos?
   No puedo recomendar esta novela y no puedo dejar de recomendarla, porque es un estudio filosófico del alma como he visto en pocas ocasiones. Eso sí, es solo para espíritus fuertes, con carácter resistente, con un estado de ánimo alto y con ganas de profundizar en la naturaleza humana. Si os decidís a leerla, poneos cerca un "copazo" de lo que más os guste y os relaje, nada de café o coca-cola con cafeína. Casi mejor unos bombones, que dicen que el chocolate sube la moral. Y luego me contáis qué tal. ¿De acuerdo? Os espero.

domingo, 13 de octubre de 2013

El "de que" de mis pecados

www.todonumerologia.com 
Como dice la coplilla: "Ni contigo ni sin ti / tienen mis males remedio / contigo porque me matas/ sin ti porque yo me muero".
   Pues algo parecido nos pasa con ese "de que" que vemos y oímos por todas partes, o dejamos de ver y oír. Porque o lo ponemos en todas partes o lo quitamos de todos lados. No tenemos término medio. Estamos dispuestísimos a pensar de que debemos hablar y escribir correctamente y, por tanto, debemos informarnos que existen medios para hacerlo adecuadamente. Del mismo modo, ponemos varios puntos a nivel de que todo el mundo pueda entender lo que decimos porque nos ocupamos que la comunicación llegue lejos. No hace falta de que seamos demasiado rigurosos, basta con que veamos y oigamos de que nuestro idioma se usa con gracia y estilo.
   Esto que, escrito así, suena tan mal lo podemos oír en las tertulias de la radio o de la televisión casi todos los días. Como soy la primera que cometo estos errores, especialmente quitando el de de todo lo que se me pone por delante, he consultado varias veces el Diccionario panhispánico de dudas, para no meter la pata demasiado, porque, la verdad es que quitar la de de todo lo que vaya seguido de que me suena mal, pero ponerla en todo me suena peor.
es.dreamstime.com 
   En estas consultas del diccionario panhispánico, aunque de forma un poco liosa para mi gusto por los términos académicos, la cosa queda bastante clara:
1.- Cuando la preposición de va seguida de una subordinada que funciona como sujeto, desaparece: Me alegra que estés bien.
2.- Cuando de va seguida de una subordinada que funciona como complemento directo, con verbos de pensamiento, habla y percepción, desaparece: Creo que debemos esperar; Me han dicho que te vasVeo que estrenas vestido
   Existen más casos, evidentemente. Por eso os aconsejo que le echéis un ojillo, porque puede aclarar muchas dudas. 
   Yo, por mi parte, sigo la regla que me dio una estupenda profesora que tuve en el instituto, que quizás no sea muy ortodoxa pero a mí me funciona, sobre todo cuando dudo sobre algo que me suena a rayos cósmicos: "Fíjate en el infinitivo del verbo que vas a usar; si necesita el de o si no lo necesita"Me explico: ¿Es "pensar algo" o "de  algo"? ¿Informar "algo" o "de algo"? ¿Ocuparse "algo" o "de algo"? Y así sucesivamente. Aunque el truqui de la Rae tampoco está nada mal.
   Bueno, pues esto es todo. Espero haberos ayudado un poco con este "de que" que nos trae a mal traer. ¿O quizás a vosotros no? Sea como sea, contádmelo. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

La responsabilidad de leer

Toda mi vida he leído por placer. Incluso en el instituto, cuando teníamos lecturas obligatorias, me gustaba leerlas, nunca me supuso ningún trauma ni me creó rechazo a la lectura ni nada por el estilo. Al contrario, me descubrió libros a los que jamás me hubiera acercado por mi propia iniciativa, como El conde Lucanor, o Los milagros de Nuestra Señora. Sí, ya sé que puede resultar muy pedante decir esto hoy en día, y más cuando el informe de la OCDE nos deja a la cola en lectura y en matemáticas. Pero es que es verdad. Me gustaron esos libros, y como lo que me gustaba entonces y me gusta ahora es leer, pues me daba igual si era "guay" o no era "guay" (entonces decíamos "mola" o "no mola"). 
   Ahora, desde que tengo el blog y doy mi opinión sobre lo que leo y compruebo la cantidad de cosas que hay por ahí flotando, que me leería sin dudar, y cuando compruebo lo retrasada que voy con mis entradas y cuando me encuentro con un libro que no me gusta nada de nada..., pues me trastoco toda. Sí, me trastoco, me desorganizo, me descoloco y empiezo a agobiarme y a sentir la responsabilidad de escribir sobre todo lo que leo, a toda costa, sea lo que sea, valga lo que valga, me guste o no me guste.
   No me entendáis mal, en absoluto me arrepiento de este blog, ni tampoco de dar mi opinión, pero a veces creo que me pongo un poco nerviosa pensando en lo que debería o no debería hacer con un determinado libro. Si no me gusta nada ¿Lo dejo? ¿Doy mi opinión? ¿Lo termino pero no lo comento?
   Estos últimos meses me ha pasado alguna vez encontrarme con un libro que no me decía nada, que me aburría, incluso que me desagradaba. En otro momento de mi vida lo hubiera dejado sin más y me hubiera despachado a gusto sobre él con quien quisiera oírme. Ahora, sin embargo, pienso en los posibles lectores de mi blog que, quizás, quisieran tener un punto de vista más sobre ese libro, o en que me vendría bien para llenar ese hueco que tengo en tal o cual semana, o pienso en el autor y me da palo poner verde su libro. ¡Ya ves! Como si el autor me leyera normalmente. En esos momentos, siento la responsabilidad de leer, porque, aunque sean muy pocas, sé que hay personas a quienes les gusta leer mi blog y leen con interés mis comentarios. Así que espero que todo esto sea fruto de mi inexperiencia en esto de los blogs y vuelva a despreocuparme el resultado de la lectura, y simplemente piense en el placer de leer. Y seguiré comprobando si habéis comentado o no, cual es vuestra opinión, si me comprendéis y descubriré que estáis ahí.

martes, 8 de octubre de 2013

Lo tengo pendiente

Hace unos días llegó a mi correo información sobre una nueva novela, El peligro de llamarse Nerea, de Elisa Cotarelo. Y aquí os dejo la propuesta por si, como yo, la añadís a vuestra lista de pendientes.

SINOPSIS:
   Todo el mundo tiene una vida pública, una vida privada y una vida secreta.  Un viernes tarde, Nerea no regresa a casa tras la salida del Instituto. Horas más tarde, su padre denuncia la desaparición en Comisaría. Lo que en principio se presenta como una simple fuga, se convierte en desaparición inquietante pocas horas más tarde y en un escalofriante caso unos días después. El Inspector Núñez, Jefe del Grupo de Homicidios de la Comisaría de Oviedo, se enfrenta a su última y más complicada investigación: un inteligente psicópata opera al amparo de la red. Falsos perfiles en redes sociales, fotografías engañosas, direcciones IP craqueadas y el anonimato de Internet sumergen en un laberinto al veterano Inspector, que, a mayores, ve complicarse la investigación cuando, pocos días después, una mujer joven aparece asesinada en un monte cercano a la ciudad vetusta, desnuda y con el cuerpo parcialmente quemado para impedir, supuestamente, su identificación.  ¿Se trata de Nerea? ¿No se trata de Nerea? El avance del tiempo disipará dudas, llevará y traerá nuevas ilusiones y desengaños y dejará al descubierto la vida secreta de los personajes. 

TITULOEl peligro de llamarse Nerea
AUTORA:  Elisa Cotarelo
NUMERO DE PAGINAS: 477
GENERO: negra/policíaca
ISBN: 9781301907083
ENLACES DONDE SE VENDE

PRECIO: 2,63 euros 

   Pronto estará a la venta también en papel. Más información en el  BLOG DE LA NOVELA:  http://elpeligrodellamarsenerea.blogspot.com.es/

domingo, 6 de octubre de 2013

¿Nos vamos a Roma?

www.telecable.es
¿Qué te parecería viajar a Roma y recorrer las calles y las plazas por dónde anduvo Joan Serra? ¿Qué tal plantarse delante de la esquina en la que estuvo su librería? ¿Tomarse un café en la plaza en la que Anna, su mujer, hacía la compra? ¿Pasear por las calles que recorrían los principales personajes de la novela, desde el Vaticano al Campo de'Fiori? ¿Estaría bien, verdad?
   Pues eso mismo vamos a hacer ahora gracias a un itinerario que he preparado para movernos por una ciudad que siempre te sorprende. Además, este no será el itinerario habitual de cualquier agencia de viajes, sino que podrás conocer otra forma diferente de visitar la ciudad eterna. Esta vez recorreremos Roma siguiendo los pasos literarios de una novela Tiempo de cenizas. 

 "Aquella no era una librería cualquiera, sino que se trataba de la mayor y más hermosa de la Roma del papa Alejandro VI. (...) Ocupaba la parte delantera de la planta baja (...) en la esquina del Largo dei Librai con la Via dei Giubbonari".
    Así se nos presenta la librería de Joan y Anna Serra. Estamos en el primer núcleo importante de la novela. En estas calles tienen lugar las más interesantes intrigas y enfrentamientos entre los catalani y sus enemigos. Y a él volveremos al final de este paseo que os propongo que empecemos casi al atardecer, para recorrer esas calles tal y como la hacía nuestro protagonista:  "(...) la luz disminuía con rapidez y en la puerta de alguna casa alumbraba ya una antorcha (...)"
   El otro gran centro de la novela en la que se "cuecen" las mayores intrigas y aventuras de nuestro protagonista es el Vaticano. Dentro de sus salas, Joan Serra se mueve por las estancias privadas del papa Alejandro VI y de César Borgia, y fuera de ellas, trata de burlar a la guardia que protegía la Santa Sede de sus enemigos exteriores en el Castel Sant'Angelo: "Rodeada por murallas, unas servían para la protección de la Santa Sede frente a sus enemigos externos y otras, (...) defendían el enclave papal de sus enemigos en la propia Roma". Y así empezaríamos esta ruta, recorriendo las calles y plazas que tantas veces recorrerá nuestro héroe en la novela. 

Empecemos


"Intercambió saludos con los guardas situados en las torres al otro extremo del puente y se adentró a continuación por las calles que le conducirían al Campo de'Fiori y a su casa".
   
   Empezaríamos el recorrido en la misma plaza de San Pedro, desde el mismo centro, junto al obelisco, para disfrutar de toda la perspectiva de este lugar que parece que nos abraza con las alas de columnas laterales diseñadas por Bernini. Antes miraremos hacía la basílica de San Pedro para ver como el sol va bajando por detrás de la cúpula. ¡Ojalá fuera posible visitar las estancias privadas del papa para sentirnos como los personajes de la novela y de la Historia! Desde aquí, haríamos lo que cualquier visitante hacía en aquella época, dirigirnos al Castillo de Sant'Angelo para pasar el control de seguridad de la guardia vaticana antes de salir de la ciudad papal: " Los soldados vaticanos (...), de guardia bajo la enorme mole del castillo (...) saludaron a Joan (...)". ¿Cómo? Siguiendo el viale della Conziliazione, disfrutando de sus edificios, de sus escaparates y de sus pequeñas terrazas, después el Largo Giovanni XIII y luego el Lungotevere Vaticano, para alcanzar finalmente la fortaleza.
sobreitalia.com
   Ya estamos en este majestuoso edificio que empezó siendo el mausoleo del emperador Adriano para ser después varias veces prisión, también residencia de Miguel Ángel y finalmente museo. 
   "Dejando a sus espaldas la formidable fortaleza, Joan enfiló a paso ligero el puente de Sant'Angelo, que unía el Vaticano con Roma". Y de este modo, también nosotros cruzaríamos el Tiber para llegar, por la via del Banco del Santo Spirito al Largo Ottaviano Tassoni  y de aquí al Corso Vittorio Emanuele II, una de las calles más importantes y especiales de Roma. Esta calle está llena de maravillas. Majestuosos edificios de todas las épocas, imponentes comercios, muchísima vida y bullicio en sus aceras.

   Casi al principio de la misma, en el nº 284, ya nos encontramos con el Palacio Sforza, punto desde donde parte Juan Borgia para encontrar su destino: "(...) la comitiva llegó frente al palacio del cardenal Sforza (...). Allí Juan Borgia les dijo a sus acompañantes que le apetecía pasear por la ciudad por su cuenta y, (...), se fue con su escudero"
   Lo que Joan Serra recorría entre antorchas apostadas en las esquinas de algunas calles y la oscuridad que asomaba de los callejones más pequeños, nosotros lo podemos hacer también siguiendo via Cerri, via del Pellegrino y via dei Cappellari, para llegar finalmente al Campo De'Fiori, testigo de más de un enfrentamiento, de un intento de secuestro o de un simple paseo por los tenderetes del mercado."Era una luminosa mañana, había mercado de telas y artículos varios en el campo de'Fiori".
  Y así continua siendo esta plaza, una de las más populares de Roma, una plaza llena de magia que todavía conserva la vida de los mercadillos. Un lugar que te permite disfrutar tanto de sus edificios históricos, como el palacio Orsini, como del encanto de sus terrazas, puestos de flores, diversos comercios y románticos restaurantes para cenar.
   Ya se ha hecho de noche. Ahora, despacio, después de un excelente capuccino, pasearemos tranquilamente por la via dei Giubbonari hasta el Largo dei Librari en donde dejaremos al protagonista descansando en la primera planta de su librería, junto a su esposa.
   "Por su parte, el Largo dei Librai era una plazoleta que gozaba a la vez del intenso tráfico de la Via dei Giubbonari en uno de sus extremos y de la paz de quedar cerrada en el otro por la iglesia de Santa Barbara dei Librai". Nosotros visitaremos esta plaza tan coqueta por la mañana y veremos la Iglesia de Santa Barbara dei Librari (Via dell'arco del monte) y los escaparates de lo que seguramente fue la más famosa librería de Roma en tiempo de los Borgia.
   ¿Os apetecería hacer este viaje? ¿Qué otros viajes literarios os gustaría hacer?

Este es uno de los posibles recorridos que aparecen en la novela. Si estáis interesados en ellos, estaría encantada de prepararos esa visita especial.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Tiempo de cenizas

Era la tercera vez que martirizaba a mi pobre madre con la preguntita de rigor: ¿Qué puedo leer ahora? Suelo recurrir a ella muy a menudo para que me preste libros y me aconseje, ya que lleva leyendo toda su vida y se ha equivocado conmigo muy pocas veces. ¡Me conoce tan bien! Como si me hubiera traído al mundo.
   Ella acababa de dejar encima de la mesa este libro de Jorge Molist y golpeaba con el dedo índice la portada, una y otra vez. Yo no andaba muy convencida porque no había leído la primera parte Prométeme que serás libre, pero ella insistía con su dedo, tamborileando. Estaba entusiasmada y, según me dijo, le había gustado incluso más que el anterior. Nada tenía que ver el que yo no la hubiera leído, se podían leer perfectamente por separado y, vista mi cara de acelga de las últimas semanas, me dijo que necesitaba un poquito de aventuras e intriga, que seguro que me iba a entretener mucho, y que "podía ponerme profunda" con el siguiente libro. Y como casi siempre suele tener razón en esto de las lecturas, decidí llevármelo a casa y leerlo.
   Desde el principio me enganchó. Me resultó interesante, entretenido, con mucha tensión, con intriga, con todo lo necesario para pasar un buen rato. El argumento tenía su enjundia: un librero y su esposa, establecidos en Roma, que regentan la librería más importante de la ciudad gracias al apoyo de los catalani, seguidores de los Borgia, y que se ven obligados a participar de las intrigas políticas del momento. Joan, el librero, antiguo condenado a galeras, se ve envuelto en varias batallas y en intrigas palaciegas, y no descansa ni un momento desde que empieza el libro hasta que acaba.
   El autor consigue meternos de lleno en la historia real de aquella época haciendo que los personajes del libro se involucren totalmente con los personajes históricos y sean parte responsable de muchas de las cosas que pasaron entonces. Esto hace que esa historia real no sea solo un relato de acontecimientos, sino parte indispensable de la trama de la novela, lo mismo que personajes como César Borgia, Maquiavelo o el Gran Capitán, y logra también mostrar las podredumbres de la política y lo que fueron las luchas de poder en aquella época, para mí, una de las más interesantes de la historia de Europa.
   Pero (¡Cómo me molesta que haya un pero!), la novela empezó a decaer poco a poco, según desaparecían los Borgia de escena y la historia cambiaba de lugar y de personajes. Esta historia me parecía cada vez más predecible y los personajes cada vez menos reales.
   Como siempre digo, todo esto es una visión personal, una impresión y una sensación muy mías. Pero muchas de las reacciones, tanto de Joan como de Anna, su mujer, me recordaban más a los protagonistas de una "peli" americana, en donde estos, llenos de valor y de honor, pronuncian frases conmovedoras que nos hacen saltar las lágrimas entre sonido de violines y fuegos artificiales de fondo. ¿Se nota que no me ha gustado el final? Pues no, y lo siento. Lo siento porque creo que de verdad es una buena novela de entretenimiento, una novela bien escrita, bien ambientada, con todos los elementos necesarios para enganchar al lector y divertirle, y, sin embargo, con otras "debilidades" que me han hecho llegar al final con un sabor agridulce. Creo sinceramente que recurrir demasiado a lo que pasa en la primera novela resulta pesado, o a mí me lo ha parecido, y eso que no la había leído. Lo mismo me ocurre con los protagonistas, a veces demasiado centrados en reflexiones morales y éticas, en momentos en los que la simple necesidad de supervivencia no hace muy creíble que sopeses si está bien o mal lo que haces para seguir vivo.
   Así que espero poder discutir pronto todas estas cosas con mi madre que me recomendó tan decida esta novela. Conociéndola sé que habrá disfrutado con la trama histórica, política y de aventuras, pero que algunas de las actitudes de los personajes le habrán hecho fruncir el ceño al mismo tiempo que los labios, en ese gesto tan suyo, cuando algo no la convence (como mi cara de acelga hace unos días). Y espero poder discutirlo también con vosotros, si ya la habéis leído.
   ¡Ah! Por cierto. Esta reseña lleva un regalito sorpresa. Pero esto sí que es otra historia que ya descubriréis más adelante. Espero vuestros comentarios.
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