Cuando esta escritora obtuvo el Nobel de Literatura me entró curiosidad por conocerla y me puse manos a la obra hasta que conseguí La vida de las mujeres, una "novela" hecha a base de pequeñas historias sobre la vida en un pequeño pueblo de Canadá, después de la segunda guerra mundial.
Leí muchísimo sobre esta autora y su obra, sobre su prestigio como escritora de relatos, sus múltiples premios anteriores al Nobel y su maestría para describir las relaciones humanas y el interior de las personas. Por eso elegí este libro para empezar, porque se presentaba como un retrato, no solo de la vida ordinaria de un pequeño pueblo, sino también de sus habitantes, especialmente de las mujeres que formaban parte de la vida de Del Jordan, la protagonista y narradora de las historias que componen este libro.
Mientras leía el primer relato, me parecía que la autora hacía una descripción amable de la vida que llevaban los protagonistas. Incluso me recordaba a mi propia abuela contándome historias de su juventud, de cómo eran la vida y las personas de su entorno. Pero poco a poco ese retrato se va haciendo más real, más crudo, apareciendo pequeños detalles inquietantes, tristes y hasta angustiosos en ocasiones. Y así es como nos describe los distintos aspectos de la vida vistos por los ojos, primero de una niña y luego de una adolescente: el matrimonio, la fe, la amistad, el sexo, el posible futuro. No tiene ningún pudor a la hora de hablar de estas cosas, ni del sexo, ni de la muerte, ni de la violencia. Es absolutamente directa, a veces hasta un poco desagradable por su franqueza.
Al principio, la protagonista es una niña que, con su cruel inocencia, nos va describiendo a los otros personajes del libro. A pesar de ser la visión de una niña, distorsionada y totalmente partidista, sabemos perfectamente como es cada uno de estos personajes. Entendemos, por ejemplo, el coraje y la decisión de su madre de no hundirse en la vida rural de Jubilee, el uso de la ironía de sus tías para hacer frente a lo que se salía de sus cánones, el cambio de comportamiento de su mejor amiga para adaptarse a la vida que le ha tocado vivir, etc.
Después, esa protagonista se hace adolescente y va madurando por sus propias experiencias y, del mismo modo, cambia su visión de la vida: su amistad con Noemi, su relación con los chicos, con el sexo, su primer amor. Con cada relato, nos presenta un aspecto de su vida y de sus relaciones con los demás, destacando, para mí especialmente, la relación con su madre y también con su amiga, sobre todo por lo naturales y universales que me han parecido.
Y así es como he conocido a Alice Munro, con estas pequeñas historias ensambladas por la protagonista, con las mujeres que se cruzan en su vida y con los hombres vistos más como instrumentos de sus propias experiencias y parte de sus vivencias personales. Qué curioso que de ese aspecto menudo y frágil de la escritora surjan unos relatos con tanta fuerza, dureza y garra como los que me he encontrado en este libro. No lo dudéis ni un minuto, leed a Alice Munro. No digo que os vaya a entusiasmar al momento, todo es cuestión de gustos, pero estoy completamente segura de que no os dejará indiferentes. Espero vuestra opinión.
