Estaba paseando por los pasillos de una librería, buscando un libro que me ayudara a mejorar mi inglés de una vez por todas, cuando, al torcer por uno de esos pasillos, me di de bruces con una caja de cartón llena de libros recién llegados. Tenía las tapas abiertas de par en par y yo no pude hacer otra cosa que asomarme a ver que había. Y allí estaba, El abanico de seda, de Lisa See. ¿Que podía hacer yo sino cogerlo? ¡A la porra el inglés! Después de leer El pabellón de las peonías, yo sabía que tarde o temprano esta escritora iba a caer otra vez en mis manos, y allí estaba, era una señal. Lo cogí y me fui corriendo hacia la caja, lo compré y nada más sentarme en el tren de vuelta a casa, lo desenvolví y empecé a leer. Desde ese momento, no he podido dejarlo ni un solo día hasta que lo he terminado, apenas hace unas horas.
Hacía mucho tiempo que un libro no me emocionaba tanto. Ha sido una de esas lecturas que me recuerdan por qué adoro leer, que me emocionan y me golpean tan fuerte que me paso unos días sin poder empezar un libro nuevo, ya que todavía tengo el sabor de la historia en la boca, porque la he saboreado de principio a fin. Como ya conocía a la autora, tenía una idea de lo que me podía esperar. Me habían hablado muy bien de él y había leído alguna que otra reseña por ahí, pero no hay nada comparable a experimentarlo una misma. La maestría con que Lisa See nos cuenta las vivencias y sentimientos de las mujeres en la antigua China te mete de lleno en la historia. Es imposible no sentir con ellas todo lo que ellas sienten. Si en El pabellón de las peonías nos contaba la historia a través de los ojos de un fantasma, aquí lo hace a través de un abanico que encierra la vida de dos mujeres convertidas en laotoong (almas gemelas) desde su unión hasta su muerte.
La historia transcurre hacia la segunda mitad del siglo XIX, en una región remota del sur de China, en donde las mujeres habían desarrollado un sistema de escritura milenaria, el nu shu, para comunicarse entre ellas; una válvula de escape para sobrellevar una vida sujeta a unas normas rígidas y crueles. Las dos protagonistas utilizarán este sistema para escribir en su abanico los acontecimientos más importantes de su vida y reflejar así unos sentimientos que no pueden expresar de otra forma. No voy a descubrir yo ahora como era la vida de estas mujeres en aquellos momentos, lo que sufrían, cómo eran tratadas, lo poco que se las consideraba; esto lo hace mucho mejor Lisa See. Pero sí me gustaría transmitiros lo que he sentido al conocer los sentimientos de estas mujeres y su forma de enfrentarse al destino.
![]() |
| Imagen tomada de karineetmarion.canalblog.com |
La historia transcurre hacia la segunda mitad del siglo XIX, en una región remota del sur de China, en donde las mujeres habían desarrollado un sistema de escritura milenaria, el nu shu, para comunicarse entre ellas; una válvula de escape para sobrellevar una vida sujeta a unas normas rígidas y crueles. Las dos protagonistas utilizarán este sistema para escribir en su abanico los acontecimientos más importantes de su vida y reflejar así unos sentimientos que no pueden expresar de otra forma. No voy a descubrir yo ahora como era la vida de estas mujeres en aquellos momentos, lo que sufrían, cómo eran tratadas, lo poco que se las consideraba; esto lo hace mucho mejor Lisa See. Pero sí me gustaría transmitiros lo que he sentido al conocer los sentimientos de estas mujeres y su forma de enfrentarse al destino.
![]() |
| Imagen tomada de www.mamilogopeda.com |
Pero esta novela es mucho más, es la historia de una amistad, una amistad tan auténtica y verdadera que estará por encima de los lazos familiares, que les dará fuerzas incluso para faltar a alguna de las normas establecidas y les permitirá afrontar todo lo que les espera a lo largo de su vida. El cariño que sienten la una por la otra será el único amor verdadero que conozcan y la forma en que evoluciona y cambia esta amistad será lo que influya en las pocas decisiones que podían tomar.
Cuando encuentro un libro que me emociona de esta manera, me cuesta mucho trabajo reseñarlo porque tengo la sensación de no ser capaz de reflejar todo lo que he sentido al leerlo. Solo puedo deciros que esto es Literatura y si, al menos, os he trasmitido cuánto placer me ha supuesto encontrarme con algo así entre tanta paja publicada, me daré por satisfecha. ¿Lo he conseguido?

