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miércoles, 23 de abril de 2014

¡Feliz día del libro!

Hoy es un día muy especial para todos los que amamos los libros. Para mí es algo así como el día de nuestro patrón: se le celebra, se le agasaja con fiestas y actos importantes, se le rinde culto. Buscando homenajes originales, espectaculares o impresionantes, le he dado muchas vueltas a la cabeza para escribir una gran entrada a la altura de las circunstancias, pero últimamente no consigo expresar correctamente lo que siento. 
   Así que he decidido recurrir a los "maestros", a los que saben, a los que usan el lenguaje como se debe y crean eso que amamos tanto: los libros. Estoy segura de que hay miles de párrafos más apropiados que los que he seleccionado. Posiblemente algunos de vosotros tenéis en mente miles de ejemplos mejores, más representativos. Yo he elegido los últimos leídos que se han acercado a lo que yo siento cuando estoy entre libros y en los lugares que los guardan. He seleccionado los que me impresionaron y me despertaron las ganas de estar en el lugar del protagonista. Espero que los disfrutéis.
"Queremos libros escritos para nosotros que dudamos de todo, que lloramos por nada, que nos sobresaltamos ante el más mínimo ruido. Queremos libros que hayan costado mucho a su autor; libros en los que se hayan depositado sus años de trabajo, su dolor de espalda, sus crisis, su temor a veces a la idea de perderse, su desánimo, su valentía, su angustia, su cabezonería y el riesgo que ha asumido de fracasar. Queremos libros espléndidos que nos sumerjan en el esplendor de la realidad y que nos mantengan ahí; libros que nos demuestren que el amor obra en el mundo al lado del mal, muy cerca, a veces de forma indistinta". La Buena Novela, Laurence Cossé.
"Por mucho que hubiese un ordenador, cosa que no existía en las bibliotecas que Brunetti visitó como estudiante, el olor seguía siendo el mismo: los libros viejos siempre le provocaban nostalgia por los siglos en los que no había vivido. Estaban impresos en papel fabricado con trapos viejos que se hacían trizas, se golpeaban, se mezclaban con agua y se batían una y otra vez. Con esa pasta se formaban enormes hojas sobre las que se imprimía, y después se doblaban incontables veces y se cosían y encuadernaban a mano. "Todo ese esfuerzo para dejar constancia y recordar quiénes somos y qué pensamos", reflexionó". Muerte entre líneas, Donna Leon.
"Este lugar es un misterio, Daniel, un santuario. Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. Hace ya muchos años, cuando mi padre me trajo por primera vez aquí, este lugar ya era viejo. Quizá tan viejo como la misma ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta desde cuándo existe, o quiénes lo crearon. Te diré lo que mi padre me dijo a mí. Cuando una biblioteca desaparece, cuando una librería cierra sus puertas, cuando un libro se pierde en el olvido, los que conocemos este lugar, los guardianes, nos aseguramos de que llegue aquí. En este lugar, los libros que ya nadie recuerda, los libros que se han perdido en el tiempo, viven para siempre, esperando llegar algún día a las manos de un nuevo lector, de un nuevo espíritu". La sombra del viento, Carlos Ruiz Zafón.
"Marta queda sola, envuelta en denso silencio, olor a cerrado y ante la triple pared de libros, que parecen escrutar a la intrusa. Se siente pequeña, desalmada (...). Cavilando en ello Marta se desplaza a lo largo de los estantes. Magníficas encuadernaciones con blasones reales estampados. Desorden, aunque cierta agrupación por temas o reinados (...). Abre una hoja de la alta ventana e irrumpe un alegre rumor de agua a borbotones. Se sienta en el sillón y enciende la lámpara". Real Sitio, de José Luis San Pedro.
"Durante el período que pasamos en la abadía, siempre vi sus manos cubiertas por el polvo de los libros, por el oro de las miniaturas todavía frescas, por las sustancias amarillentas que había tocado en el hospital de Severino. Parecía que sólo podía pensar con las manos. (...). De pronto comprendí que a menudo los libros hablan de libros, o sea que es casi como si hablasen entre sí. A la luz de esa reflexión, la biblioteca me pareció aún más inquietante. Así que era el ámbito de un largo y secular murmullo, de un diálogo imperceptible entre pergaminos, una cosa viva, un receptáculo de poderes que una mente humana era incapaz de dominar, un tesoro de secretos emanados de innumerables mentes, que habían sobrevivido a la muerte de quienes los habían producido, o de quienes los habían ido transmitiendo". El nombre de la rosa, Umberto Eco.


martes, 23 de abril de 2013

Día internacional del libro: Gracias don Miguel.


Hoy es el día internacional del libro y, mucho antes, lo fue del libro español. Seguro que ya habréis leído por ahí todo lo que se ha publicado sobre los orígenes de esta celebración, sobre la fecha, sobre su creador Vicente Clavel, etc. Por eso, no os lo voy a repetir ahora, aunque es interesante. Es de las pocas veces que la UNESCO nos hace caso, claro que, para ello añadió, como otro motivo importantísimo, que Shakespeare hubiera muerto también el mismo día que Cervantes, aunque, en realidad, lo hiciera el 3 de mayo. Pero eso es lo de menos. Lo que importa es que la genial idea del editor y escritor valenciano ha llegado a convertirse en un proyecto internacional para promover la lectura y la venta de libros, que también es importante.
   Hoy seguro que hay miles de actividades y de celebraciones en casi todas partes. Pues bien, ¡aprovechadlas! Pasead por las calles entre las casetas que, seguro, muestran un montón de libros interesantes. No se trata solo de ver, también de tocar y de oler los libros, de disfrutar del ambiente, de la gente que, como tú, está buscando algo especial, quizás un regalo. Seguro que encuentras a algún autor famoso firmando ejemplares (cuando digo "autor" estoy usando el genérico, no el masculino. ¡Qué nadie se me ponga en pie de guerra! En castellano, los dos tienen la misma terminación, a veces), o, aunque no sea tan famoso, quizás sea ese autor que te encanta o que te parece interesante y que te hace una ilusión enorme conocer. ¡Anímate! Acércate, salúdalo, compra su libro y que te lo firme, es un buen recuerdo, no seas tímido o tímida.
   Es un día especial y tenemos que disfrutarlo. En Madrid, se celebra La noche de los libros. Hay jornadas de puertas abiertas en muchas bibliotecas. Hay debates, conferencias, firma de libros, representaciones en la calle, etc. ¿No es genial? Quién no lo disfrute  es porque no quiere.
Sí, es verdad, te tienen que gustar los libros y te tiene que gustar leer, pero no somos tan pocos los que lo hacemos, especialmente las mujeres, o eso dicen las estadísticas.
   Seguro que en la ciudad en la que estáis habrán organizado algo, habrá alguna caseta con libros a buen precio, con libros de segunda mano, libros curiosos. Es posible que haya cuentacuentos en las bibliotecas o en algunas librerías, o que algún café-librería organice algo especial que podréis seguir acompañados de una buena taza de café. Seguro que algo encontráis para celebrar este día.
   Y si no podéis salir a la calle o acudir a cualquiera de estas celebraciones, pues elegid ese libro que os robó el corazón alguna vez y leéis la parte que más os gustó, la que os llenó el alma. Sí, sí, que los libros llenan el alma, no penséis que es solo cursilería. Seguro que todos tenéis un libro que no vais a poder olvidar y que os dejó tan buen sabor de boca que os ha costado volver a sentir lo mismo con otros libros. En realidad espero que hayan sido muchos.
   En fin, que no es necesario tampoco hacer grandes alharacas. Que todo esto también se puede celebrar tranquilamente en casa, con ese libro que antes os decía, o viendo los reportajes de televisión sobre este día, o leyendo mi post, ¿eh? Y, especialmente, haciendo un homenaje al maestro de la lengua española y de la literatura de todo el mundo, a don Miguel, leyendo unas poquitas líneas de El Quijote. Tampoco es una mala forma de acabar el día del libro. ¿Qué pensáis?

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