jueves, 30 de octubre de 2014

Refranes

Sentada en las rodillas de mi abuelo, mientras me enseñaba a enrollar la cuerda alrededor de la peonza, estaba más pendiente de los refranes con los que me aconsejaba que de la forma en que tendría que lanzarla después, para hacerla girar tanto que sus colores se confundieran con tanta vuelta. Evidentemente, el lanzamiento era un fracaso, pero el refrán se había quedado en mi cabeza, bien instalado y cómodo: "quien mucho corre pronto para, así que paciencia". Y ahí lo tengo todavía.
   Siempre me han parecido tan redondos, tan precisos a la hora de expresar un sentimiento o una idea, un poco lejanos a veces, cuando la experiencia en la que se basan cambia y tienen que adaptarse o desaparecer.
   Con los nuevos aires de modernidad que nos caracterizan y lo gran cosmopolitas que somos ahora, los refranes nos suenas a algo antiguo, con olor a polvo y un poco rancios, propios de provincias y pueblos pequeños donde se mantiene el polvo de la dehesa. Por tanto, los olvidamos, y los sustituimos por excelentes expresiones tomadas de frases célebres o de citas famosísimas y, así, mostramos nuestro gran nivel cultural. Como no quiero ser una mala pécora confieso que, en otras ocasiones, simplemente, nuestro entorno nunca los ha utilizado y, por tanto, apenas los conocemos.
   Sea como fuere, la ocasión la pintan calva y acaba de salir al mercado librero Dichosos dichos, de Editorial Ariel, en donde tres profesores universitarios han recogido, no solo refranes, sino todo tipo de dichos y expresiones populares que llevan siglos utilizándose en una auténtica tradición oral, que es aquella que sale del alma directamente por la boca, sin traje editorial ni moda literaria, tan solo procedente de lo aprendido en las rodillas de nuestros abuelos.
   Estos profesores, bajo el seudónimo de Victor Amiano, han querido mostrarnos cuanta sabiduría de siglos está contenida en estas expresiones, cuál es su significado y por qué las usamos. Con este libro aprenderemos cómo muchas de nuestras expresiones son los rescoldos de antiguas fábulas romanas, por ejemplo, o restos de antiguos textos de Homero o de Virgilio que se quedaron en la memoria colectiva. Porque no solo heredamos los ojos negros de nuestro padre o la nariz respingona de nuestra madre, también heredamos la cultura de nuestros antepasados, esa que conservamos o perdemos dependiendo de cuánto conozcamos nuestra propia historia. Esta puede ser una buena ocasión para averiguar un poco más de nuestro bagaje cultural, tan válido y rico como el que más. ¿Por qué no valernos de él? Quizás, después de este libro, nos veamos algún día con nuestros nietos en las rodillas diciéndoles: "quien mucho abarca, poco aprieta, así que aprende primero a enrollar la cuerda y después aprenderás a lanzar la peonza". ¿Habrá peonzas entonces? No lo sé, pero estoy segura de que habrá refranes.

27 comentarios:

  1. Que interesante este libro aunque no es una lectura con la que yo me vaya a animar, al menos de momento. Yo creo que peonzas como las que utilizábamos nosotros seguramente no habrá, serán más modernas y habrán perdido su encanto :)
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que quede alguna que podamos enseñar ;D. Abrazos.

      Eliminar
  2. No soy muy refranera pero este tipo de libros estan bien para hojear

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me encanta saber de dónde viene tanto dicho y tanto refrán. Abrazos.

      Eliminar
  3. Me encantan los refranes! Siempre he querido un libro que los reúna, así que este me interesa muchísimo. 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro. Si lo pillas, espero que lo disfrutes ;D. Abrazos.

      Eliminar
  4. Los refranes siempre me han llamado la atención. Me interesa saber su origen. Además creo, corrígeme si me equivoco, que Sancho Panza era un gran refranero.
    Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo creo, de tomo y lomo, jejeje. Abrazos.

      Eliminar
  5. El otro día un sobrino tenía una peonza "última generación" que siempre baila bien.
    Me encantan los refranes, sobre todo los referidos a las estaciones del año. El otro día me dijeron que ahora estábamos en "el veranillo del membrillo" En fin, esto es un "dicho" más que un refrán. Te dejo un refrán buenísimo, que proclama la igualdad entre los hombres a pesar de las apariencias: "Caga el Rey, caga el Papa, sin cagar nadie se escapa" Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, hasta yo bailo esas peonzas, figúrate. Tanto dichos como refranes nos hacen la vida más fácil, ¿no crees? ;D. Abrazos.

      Eliminar
  6. No soy nada refranera, es más, me disgusta que se utilicen mucho. Bueno...más que disgustar es que me saca un poco de quicio que se usen para cualquier cosa y ocasión.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como todo en esta vida: "lo poco agrada y lo mucho enfada". No hay que abusar; a mí también me cansaría. Abrazos.

      Eliminar
  7. Peonzas... qué recuerdos. A mí se me daba bien lanzarlas ahora seguro que se lanzan solas cuando le das al "play" de algún mando a distancia o algo así :)
    Siempre he sido muy refranera, aunque ahora cada vez menos. Lo que más me gusta de los refranes es que siempre encuentras uno para cada situación (y su contraria) :D Le echaré un vistazo.

    Gracias y buen fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, no es el "play" pero casi. Yo también he sido muy refranera, aunque ahora me da bastante corte ante las miradas que echan algunos. Abrazos.

      Eliminar
  8. Me encantan los refranes, aunque últimamente no los uso tanto pero, cuando viene la ocasión, si se me acuerdo de alguno, lo digo. En mi tierra tienen mucha tradición y, en la radio autonómica, hay un veterano meteorólogo que tiene un programa en el que siempre suelta alguno que esté relacionado con el tiempo. Aunque también, en ocasiones, hay refranes que desdicen lo dicho en otro. El más típico, quizás sea: A quien madruga, Dios le ayuda y No por mucho madrugar amanece más temprano. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maravilloso mundo el de los refranes y dichos. Disfruta de la sabiduría de tu tierra, Francisco. Abrazos.

      Eliminar
  9. Oh Marisa así lo espero…no se si habrán peonzas (ojalá), pero que nunca falten los refranes. Como bien dices cuanta sabiduría se encierra en ellos y cuantos recuerdos me traen de las personas queridas que me los enseñaron. Yo soy joven (no se que te diré cuando llegue a los 30 jeje) y utilizo muchos refranes, hay muchas situaciones de la vida cotidiana que me piden a gritos usarlos. Y aunque mi novio se me quede mirando de forma rara (quizá influya lo de ser francés y no entender bien el significado de estos dichos tan propios) yo me siento muy filósofa usándolos :)
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jejejeje, te entiendo Marie; yo también disfrutaba confundiendo un poco a los guiris que estaban aprendiendo español, les despistaba un montón. ¿Peonzas? Seguro que habrá muchas, y espero que igual de básicas que las nuestras: ahí estaba su encanto. Abrazos.

      Eliminar
  10. Este no, pero tengo otros libros en casa con recopilación de dichos y refranes. Me gusta ojearlos de vez en cuando. Los refranes me gustan, bueno, no todos, pero he de reconocer que no me gusta el abuso de ellos en la conversación. Los tópicos empobrecen algo el diálogo, a mi entender.
    Besos y feliz fin de semana,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, todo en exceso empobrece, o por lo menos, cansa. Abrazos.

      Eliminar
  11. ¡Hola!
    Me encantan los refranes, ya que siempre guardan una interesante historia detrás.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Patricia, algo esconden, jejeje, ;D. Abrazos.

      Eliminar
  12. Pues yo diría que sí, habrá peonzas y refranes, todo vuelve, las modas son cíclicas, si hasta regresan de vez en cuando las hombreras!!! eso es más por la peonza, los refranes son atemporales y me gustan mucho.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué horror de hombreras! Espero que tengas razón y esto vuelva; tengo la recámara llena y hay que darles salida ;D. Abrazos.

      Eliminar
  13. Este libro le encantaría a mi madre, de hecho se lo comentaré, le encanta recopilar citas, dichos y refranes. Un beso!

    ResponderEliminar
  14. Me gustan los refranes, me parece muy interesante la propuesta que traes!
    Besos

    ResponderEliminar
  15. Sabiduría popular, le llaman, y con razón. Me gusta este libro que has traído para tenerlo a mano y tirar de él, según convenga.
    Besucos.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...