domingo, 19 de octubre de 2014

Y llegó la RAE con sus reformas

No daba crédito a lo que oía. Era incapaz de cerrar la boca, la pobre mía llevaba abierta de par en par un buen rato. Mis ojos, como dos platos soperos, no dejaban de mirar la pantalla del televisor, mientras los periodistas que daban la noticia, repetían una detrás de otra, las nuevas incorporaciones de la RAE a nuestro "increíble" idioma.
   Sí, increíble, porque no creo que haya otro idioma en el mundo que aguante los envites que recibe el nuestro. Al menos, creo que hay pocos tan flexibles y de manga tan ancha. Aquí todo cabe: lonchera (¿tartera?), limpiavidrios (¿limpiacristales?), coach (¿entrenador?), gourmet (¿gastrónomo?), conflictuar (confieso mi ignorancia en cuanto a esta). 
   Después de varios sorbos de agua, he conseguido recuperar el aliento; al parecer, su incorporación se debe a su uso, al menos, en tres países de habla hispana. Menos mal, tres países entre veinte o veintiuno que tienen el español como lengua oficial no es mala media.
   Al parecer, la Real Academia de la Lengua, esa que "limpia, fija y da esplendor" considera que había que "remozar" el vocabulario español que andaba algo anticuado. Por eso mismo, han incluido, por ejemplo, chupi, palabra moderna donde las haya; mi madre está loca de contenta al saberse tan al día. 
   Otras grandes aportaciones a nuestro idioma han sido las palabras "de moda" en los últimos años: amigobio, papichulo, mileurista, cajonear o famoseo. Les deseo a todas ellas (excepto a mileurista) una vida lo suficientemente larga como para estar en la próxima edición del diccionario, por aquello de no andar con tanto trajín de quita y pon.

   Como en esta insigne institución hay gente de mucha valía, se han dado cuenta de algunas acepciones antiguas y rematadamente incorrectas de algunas palabras como femenino (débil, endeble) o masculino (varonil, enérgico) y las han retirado. Además, han incluido otras que todo el mundo usa desde que reinó Carolo: birra, cagaprisas, positividad, gorrilla, espanglis...
   Es indudable que existen miles de palabras que usamos a diario en el habla coloquial (que no lengua) y que estas palabras son diferentes en los diferentes países. Es indudable también que todo lo referente a internet y a las redes sociales se van a quedar siempre con nosotros porque definen elementos que antes no existían. Pero también es indudable que la lengua cambia con una rapidez vertiginosa y que muchas palabras pasan de moda con la rapidez del rayo. ¿Qué la RAE va siempre por detrás de la realidad del momento? Personalmente creo que así debe ser, en parte, porque ella es la que estudia la evolución del idioma, lo que se incorpora y lo que se rechaza, y para eso hace falta tiempo. Y, si como dice la canción "veinte años no es nada", imaginaos trece, que fue su última renovación. Pero todo esto solo son elucubraciones personales de alguien que siente que su idioma está cada vez más vapuleado y más maltratado y no ve el remedio.
   Por suerte, hay una palabra nueva que me ha reconciliado en parte con nuestra academia: Serendipia. Nuestra amiga Mónica está de enhorabuena.

27 comentarios:

  1. Yo también aluciné un poquito.. Hay nuevas incorporaciones que pensé que ya estaban y otras me han dejado flipada... Besos

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    1. Sí, "flipas" bastante. Pero supongo que así es la agitada vida de la lengua, ;D. Abrazos.

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  2. Sorprendida me dejas con algunas de ellas. Un beso!

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  3. A mí también me han dejado loca algunas incorporaciones, la de amigovio concretamente me tiene a cuadros...
    Besos.

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    1. Jajaja, sí, es de traca. En fin, paciencia. Abrazos.

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  4. Miedo me dan las reformas de la RAE. Algunas de las palabras que pones en el post no las uso, o ni sé qué son. Aunque han introducido cambios gramaticales, que benefician a algunos, que no saben que es una tilde, yo sigo escribiendo a la antigua usanza. Miedito me dan estos señores académicos. Un beso.

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    1. Quizás yo sea demasiado quisquillosa, pero con la de patadas que se dan al diccionario en los telediarios, todos los días, creo que había cosas más urgentes. No sé, tengamos fe. Abrazos.

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  5. Yo he decidido no cabrearme mucho la cabeza. Lo que haga la RAE ya ni me sorprende después de algunas perlitas que ha venido dejando desde hace unos años. Algunas de las palabras nuevas no las he oído en mi vida, pero bueno, si se usan en algún sitio, pues nada, se recogen y ahí quedan. Lo mejor es que nos vayamos preparando para lo que está por venir, que viendo el léxico que predomina hoy entre muchos jóvenes, nos podemos imaginar las futuras ediciones del diccionario.
    Besos.

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    1. Pues llevas razón; al fin y al cabo, la lengua ha evolucionado así, hablándola mal, o eso dicen. ¡Qué triste! Abrazos.

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  6. Yo no aluciné en absoluto: aunque hay muchas palabras que no uso y me parecen risibles, entiendo que se hayan incluido si se utilizan en varios países de habla hispana: me parece que a veces pecamos de creernos el centro del universo y hay que pensar que el castellano de España no es el único español que se habla en el mundo (ni siquiera es el país con más hispano parlantes...) Yo soy española y de toda la vida he utilizado la palabra lonchera, sin embargo he conocido "cagaprisas" a raíz de esta actualización, así que creo que ni siquiera dentro de nuestras fronteras hay demasiada universalidad... En definitiva, prefiero que la RAE incluya nuevas palabras aunque me resulten desconocidas a que acepten cosas como "almóndiga", "cocleta" o "toballa", que sí que creo que son crímenes contra el idioma... Lo demás, al final, se queda en la anécdota. 1beso!

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    1. Pero... Es que aceptan "cloqueta" y "toballa" ? Lo que me quedaba por oír. Si eso es así, retiro lo dicho. Sin embargo, no rechazo los términos de otros países, o de otras regiones; en mi pueblo tenemos las propias, sí rechazo las modas, que son pasajeras. Y si hay que incluir términos de distintas regiones, incluyamos todas, aunque solo sea por siglos de uso

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    2. Sí hija, sí... lo de "toballa", "otubre" y "conceto"... alucinante.

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  7. Si que me sorprenden un poco, será porque no las uso. La que sí me ha hecho bastante gracia es "papichulo", no me veo usándola la verdad, jajaja.
    Besos

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    1. Yo tampoco, pero debe de ser muy común en otros países. En fin, habrá que confiar en la RAE, ¿o no? Abrazos.

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  8. A mi lo de amigobio o amigovio (que no estoy segura de cómo es) me dejó asombrada porque no la he oído antes. Entiendo que se deba ir actualuzando pero en algunas me asombro como coach ¿perdón?. De Serendipia me alegro, estas actualizaciones siempre sorprenden.
    Besos

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  9. Bueno al final lo que hacen es adaptarse a lo que usamos los españoles así que la culpa es más bien nuestra. Pero reconozco que hay ciertos terminos que yo ni conocía.

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  10. Pues no estaba muy al tanto de estas incorporaciones y me he quedado alucinada porque algunos términos me parece increíble que aparezcan ahí
    Besos

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  11. Sus señorías nos están volviendo un tanto majaras en esto del diccionario de la RAE y normativas de la lengua castellana. Toman demasiado en serio eso de limpia, fija y da esplendor. Al final, con tanto cambio nos vamos a hacer un lío de muy padre y señor mío. Un abrazo.

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  12. No sé si a vosotros también os pasa, pero a mí la RAE me parece una academia que ha pasado de ser conservadoramente recalcitrante a pasarse de loca. A ver si me explico, que ha pasado de proteger el idioma hasta límites retrógrados a abrirlo a nuevas voces que ni siquiera son propias de ese mismo idioma que antes tanto protegían como especie en extinción. Bss

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  13. Hay algunas que son para llevarse las manos a la cabeza, pero hay otras cuya exclusión habría sido negar la realidad. En el término medio debería estar la virtud.

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  14. A mi últimamente cada vez que toca algo la RAE me tocan el moño
    Y creo que poco más puedo añadir
    Besos

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  15. Tuve una reacción parecida a la tuya cuando lo vi (con esa alegría cercana por el Serendipia). Creo que a la RAE le cuesta encontrar un equilibrio, cierto que hay palabras que nos son ajenas porque las vemos desde el lado de pensar que el español es patrimonio de los españoles. No me parece mal que se incorporen esas palabras, aunque preferiría que la RAE intentara que otras no murieran. Me duelen más los anglicismos, como coach y así que son innecesarios y son muy rápidos para incorporarlos. Por ahí va a ser que no. Otras palabras que vienen de las nuevas tecnologías son necesarias también porque quien se quede al margen estará empobreciendo su lenguaje e incluso su inclusión en la sociedad (acabará habiendo analfabetos funcionales por no manejar internet..) En fin, un tema con mucho debate, pero ni a ti ni a mi ni a todos los que aquí hemos comentado nos van a preguntar...

    Besos!

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  16. A mi amigovio (alguien utilizaba esto???) y papichulo me dejaron loca. Sigo sin dar crédito!
    Besos

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  17. Qué te puedo decir si todavía me duele la punta de la lengua de habérmela mordido. Me faltan las palabras... ¡a mí! Pero no pasa nada. Echaré un vistazo largo al diccionario para encontrarlas. O no. O quién sabe. Bueno, ya lo tuitearé. :-P
    Besucos.

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  18. Una entrada estupenda, Marisa.
    Me he quedado muy impresionada al saber que uno de los criterios que sigue la RAE para incluir una palabra en el diccionario es que ésta se utilice en al menos tres países de habla hispana...
    Los extranjerismos innecesarios también asombran bastante, y las palabras "recién nacidas" que aún no se sabe cuánto van a durar en el habla, lo mismo.
    Cosas veredes, Sancho amigo...
    Un abrazo.

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  19. Me ha encantado esta entrada Marisa. Yo todavía estoy perpleja y tengo la sensación de que los muy-académicos-señores han decidido modernizarse y soltarse la melena. ... pero se la han soltado tanto, tanto... Algunas palabras me parece ganas de darse por vencidos en lugar de insisitir en un uso correcto de la lengua (toballa, otubre, ...); otras, ánimo de seguir modas que ya veremos lo que duran (chupi, amigovio...) y otras que quiz´´a se empleen en países de habla hispana pero que aquí suenan rarísimas (papichulo...).
    bss ich.

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