domingo, 3 de agosto de 2014

¿Con quién desayunarás hoy? Ibn Hazm

Nada más abrir los ojos, estos se han ido derechos a la mesa y la silla que se ven desde mi cama. El balcón de mi habitación da a un pequeño patio de luces en donde desayuno, a veces, cuando el silencio y el frescor de la mañana me dejan hacerlo. Hoy era uno de esos días.
   El estómago también pedía atención, quería su momento de gloria dominical. Ese desayuno relajado y relajante que te permite disfrutar de una de las mañanas más hermosas de la semana. Así que me puse manos a la obra.
   La terraza estaba preparada, el café con leche, un par de tostadas y el kiwi. Le he cedido el asiento frente al mío a un poeta, un señor muy sabio y muy culto que además destacó en política, jurisprudencia y teología. Es cierto que es un poco mayor, nació en 994 en Córdoba, pero no podéis imaginar qué vida más interesante. Fue testigo de la caída del Califato, sufrió en persona el caos de los reinos de Taifas, vio como llegaban a la cima, para caer después, a diferentes gobernantes, del mismo modo que él mismo daba con sus huesos en la cárcel en más de una ocasión. Alguien que ha conocido a Almanzor, entre otros, que ha leído a Platón y a numerosos poetas griegos, que ha formado parte del gobierno de Abderramán V y que ha escrito El collar de la paloma, tiene mucho que enseñarme, ¿no creéis?
   Le he servido una taza de té muy, muy caliente, mientras yo saboreaba mi café con leche habitual, y no he podido evitar interrogarle sobre este tratado suyo en el que nos habla del amor, sus costumbres, sus signos, sus características, en un estudio casi científico. Y digo, casi, porque está lleno de hermosas poesías que sirven de ejemplo a sus reflexiones. Él quiere saber si ha cambiado algo desde que escribió esta risala, si el hombre ha transformado en algo sus maneras o sus sentimientos. No veáis como se ha reído cuando le he dicho que no. Le ha divertido muchísimo comprobar que sus teorías sobre el amor (cualquier tipo de amor) se mantienen a través de los siglos. Hemos charlado largo y tendido, entre sonrisas y asombros, intercambiando pareceres. Salvando las lógicas distancias culturales y temporales, nos hemos dado cuenta de que el corazón humano tiene una esencia muy cabezota que se mantiene firme a través de los siglos. Y si no nos creéis, echad un vistazo a esta obra.
   Hacía ya bastante tiempo que se nos había terminado el café, pero la conversación era tan entretenida que no nos habíamos dado cuenta. Sin embargo, ya era hora de recogerlo todo y de despedirnos. Le he estrechado la mano, con fuerza, antes de cerrar su libro, y le he pedido permiso para mostraros estos versos que Ibn Hazm de Córdoba escribió hace ya más de mil años. Que los disfrutéis.



   Siento por ti un amor inalterable,
   y tantos hay que son simple espejismo.
   Te consagro un amor sin tacha, puro,
   que grabado conservo en mis entrañas.
   Si hubiese en mí otra cosa que tú mismo,
   la arrancaría con mis propias manos.
   Tan sólo de ti amor quiero; no hay nada
   que fuera de tu amor pueda pedirte.
   Con él para mí el mundo será polvo,
   y cuantos en él viven como insectos.

14 comentarios:

  1. Qué bonito rincón para leer y relajarse. Yo esta mañana también me he levantado con ganas de leer, y creo que me voy a tomar todo el domingo para hacerlo, que no viene mal de vez en cuando olvidarse del mundo y entregarse por entero al placer de la lectura.
    Creo que no tendré ninguna conversación como la tuya con Ibn Hazm ni escucharé versos tan hermosos, porque me parece que me voy a ir a tierras exóticas a meterme en medio de alguna que otra batalla entre samuráis.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tampoco está nada mal. Seguro que los samuráis tienen mucho que decir. Ya me contarás, ;D. Abrazos.

      Eliminar
  2. El entorno del desayuno es una maravilla, me han entrado ganas de sentarme con vosotros también a disfrutarlo aunque la poesía no es lo mío y a este autor no lo conocía
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco soy muy poética que digamos, pero hay veces que es imposible no emocionarse con algunos poemas, aunque tengan mil años. Pásate cuando quieras, seguro que lo pasamos bien, :D. Abrazos.

      Eliminar
  3. Has tenido un buen desayuno y reconozco que no me sonaba de nada tu invitado. Investigaré
    Besos y gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mientras. Creo que te gustará mi invitado, es de los más interesante. Ya me contarás cuando lo investigues, ;D. Abrazos.

      Eliminar
  4. Con desayunos como estos, estaría dispuesta a madrugar... pero no demasiado, ¿eh? Gracias por compartirlo y emocionarme un poquito.
    Besísimos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por estar dispuesta a ese esfuerzo, ;D. Tú si que me emocionas. Abrazos.

      Eliminar
  5. Oye, pues tiene una pintan muy interesante. Yo ahora estoy conociendo al señor Drácula.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Drácula, ¡qué morbo!, ;D. También será muy interesante. Disfrútalo y ¡ojo! tápate el cuello. Abrazos.

      Eliminar
  6. Que bien elijes siempre a tus acompañantes!
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, eso intento. Gracias Carax. Abrazos.

      Eliminar
  7. Qué buenos desayunos te das ¿no me invitarías a uno? :D El desayuno es mi comida preferida y en contadas ocasiones lo disfruto como tal: un momento tranquilo, con el día por delante y toda la energía en la punta de los dedos.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues claro que te invito, siempre hay un huequillo para otro más. A mí también me encanta el desayuno, es un momento personal y privado, solo para mí, a media luz y en silencio, ^_^. Abrazos.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...