domingo, 23 de noviembre de 2014

Despertamos juntas, la señorita Prim y yo

Sé que este libro no es nuevo para muchos de vosotros; he leído bastantes reseñas sobre él. Desde la primera hasta la última, todas me crearon cierta sensación de nerviosismo, esa sensación que se tiene cuando sabes que hay algo que no debes perderte. Una y otra vez, me cruzaba con este historia tan parecida a uno de mis sueños preferidos: una antigua casa, un hombre misterioso y una biblioteca increíblemente maravillosa que me estaba esperando a mí, solo a mí, para que la pusiera de nuevo en marcha. Cuando, de repente, paseando entre las estanterías de una librería, vi los colores de la portada de El despertar de la señorita Prim, y supe que me lo llevaría a casa.
   Desde ese momento, devoré el libro hasta el final, disfrutando de cada página, de cada personaje, de cada descripción de los lugares y sitios en los que transcurría, de su estupendo lenguaje y forma de contar de su autora, y descubriendo, además, algunas cosas en común con esa bibliotecaria descreída, rigurosa y un poco marisavidilla. Esa susceptibilidad suya, pelín histérica, sobre comentarios del "señor del sillón", me resultaba tan familiar. 
   El ambiente de San Ireneo, un pueblo que parece sacado de un cuento de hadas, "pequeño reducto mágico donde cada uno puede realizar su sueño", parecía perdido en el tiempo, si no fuera por las referencias a los ficheros informáticos o a las multas de tráfico. El anuncio tan peculiar al que responde Prudencia (el único nombre posible que podía tener nuestra protagonista) despertaba ya todo un halo de misterio y curiosidad: encargarse de la biblioteca de un caballero que no deseaba ninguna experiencia ni títulos universitarios. "El hombre del sillón", nombre y apellido de nuestro cultivado y misterioso protagonista, irá conquistando poco a poco el espíritu de Prudencia, a pesar de ella misma, igual que el resto de habitantes de este pueblo, que han conseguido vivir de espaldas al resto del mundo, haciendo, cada uno, lo que más le apetecía y abandonando unas vidas que les hacían infelices. 
   Poco a poco, Prudencia va conociendo a todos ellos y nosotros la vamos conociendo a ella. La vemos pasar de una sensación de inseguridad ante lo que no conoce y no comprende: "enderezó la espalda y cuadró la mandíbula"; para ir acercándose cada vez más a la visión del mundo de San Ireneo. Y no me extraña, porque yo sentía unas ganas locas por salir pitando hacía allí: "una ingente cantidad de libros, se apiñaban sobre mesas y estanterías (...), entre enormes fajos de papeles, viejos mapas, fósiles, minerales y conchas marinas". Todo envuelto en un aire muy "brithis", incluso en el clima, donde la hora del té se convertía en toda una ceremonia y la liga feminista del pueblo, al más puro estilo Miss Marple, se encargaba de velar por la felicidad y necesidades de las mujeres del lugar: desde buscarles marido hasta liberarlas de un jefe tirano. 
   Prudencia y yo veíamos como se derribaban ciertos principios que teníamos establecidos como "verdades absolutas": la rutina acaba con el matrimonio, la fe muere con la intelectualidad, la igualdad en una pareja es lo que la une... Principios que empezaron a tambalearse también en mi cabeza, ¿la fuerza de San Ireneo traspasaba las páginas? Posiblemente, o tan solo descubrí que compartía con ellos más cosas de las que pensaba y que había ido olvidando al dejarme llevar de las ideas de la mayoría. 
   Sea como sea, me dejé envolver por la historia, el lugar, los personajes, y me fui enamorando poco a poco del señor del sillón, igual que lo hacía Prudencia, aunque yo lo hice desde el principio: él era mi "Darcy" particular.
   Y, de repente, según se acercaba el final, empecé a notar cierta pendiente en la historia; algo empezaba a decaer y no sabía bien porqué. El pueblo empezó a resultarme demasiado idílico: producción propia de calidad, negocios que siempre funcionan, abastecimiento siempre garantizado. Las reflexiones de algunos personajes empezaban a parecerme demasiado "encriptadas" y el sabio monje del monasterio más me parecía un lama que un cartujo. Algo empezaba a perder frescura. Pero allí estaban los diálogos entre los dos protagonistas, siempre ácidos, curiosos y con doble sentido, para reconciliarme de nuevo.
   Cuando llegó la hora de cerrar el libro, me sentí bastante sola, como cuando te sientas en el tren camino de vuelta de las vacaciones, dejando en el andén a los que han sido tu familia durante todo un mes. Allí se quedaban los habitantes de San Ireneo, en la búsqueda de la felicidad, mientras yo me quedaba pensando en un posible viaje a Italia.

P.D.: Por cierto, yo tampoco creo que Darcy sea perfecto, pero eso es lo que le hace único.

27 comentarios:

  1. Tengo que confesar que le cogí un poco de tirria a este libro después de verlo reseñado en tantos blogs a la vez cuando salió (suelo huir de los libros que crean booms), pero después de leer tu reseña he cambiado de opinión, parece un libro diferente, le daré una oportunidad.
    Un beso!!

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    1. Te entiendo; eso es algo que me ha pasado más de una vez. Pero me alegro de haberte hecho cambiar de opinión, ;). Abrazos.

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  2. Me ha encantado tu reseña, con ella he vuelto un poco a San Ireneo y he recordado los diálogos tan maravillosos de sus dos protagonistas (nuestra Prudencia y el hombre del sillón), con lo que más disfruté. Un buen libro sin duda y tu reseña... ¡genial!!!!
    Besos

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    1. Me alegro Marian, eso es que he conseguido plasmar parte de lo que he sentido. Abrazos.

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  3. Tengo unas ganas enormes a este libro. y tu reseña sólo ha hecho que tenga más ganas. Besos.

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    1. Me alegro. Deseando estoy de leer lo que te ha parecido. Abrazos, Lady.;D

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  4. Pues yo con este libro tengo muchas dudas porque he visto reseñas muy positivas pero otras negativas, así que no sé muy bien si darle una oportunidad o no. Me alegro que en tu caso lo hayas disfrutado y ahora mi balanza se inclina un poco más hacia el sí
    Besos

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    1. Ya sabes que todo es cuestión de gustos y creo, que en el caso de este libro, mucho más. Para mí, ha sido todo una cuestión de vísceras, la verdad. Abrazos.

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  5. Tenia anotado este libro, pero el tiempo y tanto pendiente hicieron que cayera en el olvido. Vuelvo a rescatarlo tras tu reseña.
    Besos.

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    1. Pues espero que lo disfrutes mucho, ;D. Abrazos.

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  6. Yo también he leído muchas enseñarte esta novela. Las había buenas y las había malas así que al final no me decidido por él pero creo que después de leer tu reseña, definitivamente lo buscaré.

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    1. Bueno, ya sabes que esto va en gustos. Si al final la lees, me gustará saber qué te ha parecido. Abrazos.

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  7. No me gustó nada. Aquí nomcoincidimos en absoluto.. Algunas situaciones y discursos me parecieron de tal ñoñería y con una visión tan retrógada de la mujer que, como digo siempre, por mí la señorita Prim podía quedarse dormida para siempre...
    Besos,

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    1. Jajajaja, ya veo, ya... Bueno, eso es lo bueno de esto, poder comparar impresiones. Yo creo, sin embargo, que esas mujeres, a pesar de las apariencias, controlaban su vida, pero te concedo lo de la ñoñería... aunque fue de lo que más me gustó :-) Abrazos.

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  8. A mi este libro no me terminó de convencer, tuve un par de momentos de desconexión con la historia que me impidieron disfrutarla
    Besos

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    1. Yo no noté cierta desconexión también, al final, cuando se me repetían demasiados patrones del libro, pero en general, lo disfruté mucho. Abrazos.

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  9. Me pasa un poco como a Manuel... Hace un tiempo atrás me llamaba la atención pero poco a poco he ido perdiendo el interés...tal vez algún día me cruce con él y me lance, pero por el momento lo dejo pasar.
    Gracias por tu reseña!
    Besos

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    1. Gracias a ti por tu comentario Cristina. Es bueno hacer caso a nuestras intuiciones, sobre todo en los libros, suelen conocer mucho de nosotros mismos, ;D. Abrazos.

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  10. Vaya, pues tendré que reconsiderarlo, leí algunas reseñas muy, muy negativas, y por eso lo descarté. Un besote!

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    1. Bueno, ya sabes como es esto, lo que para unos es gloria, para otros es un tostón... Ya me dirás que decides. Abrazos.

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  11. Este libro casi había caído en el olvido entre tanto pendiente apuntado. Gracias por refrescarlo!
    Besos

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  12. Parece que te gustó más a mí. Yo también lo cogí con muchas ganas pero a medida que iba leyendo notaba que no me enganchaba tanto. De hecho, hasta creo recordar que en algún momento se me hizo hasta pesado. Lo mismo no estaba yo en mi mejor momento para pillar este libro. besos.

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    1. Pues me ha dejado un gran sabor de boca, pero también el final decayó un poco. No sé, es todo tan subjetivo: el estado de ánimo, la historia que se cuenta, dónde lo lees. En fin, tocaya, que para gustos, los colores. Abrazos.

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  13. Buenísimo enfoque de la reseña, Marisa. Una pena que el final decayese. Esta novela no termina de convencerme. Un abrazo.

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  14. Me apetece muchísimo conocer a esta Prudencia y el pueblecito en qu se desarrolla la historia. bss
    ich

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  15. hola pues este yo no lo tenía entre uno de los libros que leería ya que vi alguna reseña no muy positiva pero me ha gustado lo que cuentas en tu reseña chao

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