domingo, 31 de agosto de 2014

¿Con quién desayunarás hoy? Me despido con Orhan Pamuk

Nunca es fácil decir adiós, sobre todo si has estado a gusto, como nosotros. Mis desayunos dominicales, este verano, han sido de lo más agradables y reconfortantes. He podido charlar con escritores de todos los tiempos y de todos los estilos. Pero llega septiembre, todo se va acoplando nuevamente al ritmo habitual, a la marcha cotidiana de las cosas.
   Como "fin de fiesta" he organizado un bufé libre en el que reunir a todos mis invitados, un bufé en el que podamos saborear de nuevo los zumos, las tostadas con mantequilla, los churros con chocolate o los cruasanes (croissants para los puristas), para mí siempre acompañados de un buen café con leche, para mis invitados acompañados de té con menta o café solo, que hay para todos los gustos.
   Tenía que escoger un buen lugar para esta reunión de despedida. Debía ser un lugar muy especial porque he recorrido lugares increíbles en estos desayunos, desde Cornualles hasta Boston, pasando por Asturias, Córdoba o California. Quería, además, que el anfitrión fuera mi último invitado, Orhan Pamuk, quien me ha estado enseñando su ciudad, contándome su historia y hablándome de sus recuerdos estos últimos días. Así que la elección era sencilla, nos reuniríamos todos en Estambul y reservaría una larga mesa en el Café Loti para tener hermosas vistas del Cuerno de Oro y de toda la ciudad.
   
Mientras mi invitado me ayuda a colocar todos los ingredientes de este enorme desayuno sobre los manteles a cuadros, rojos y blancos, me va contando su infancia en la casa familiar o los paseos por el Bósforo. Cada vez que levanta la vista y mira hacía el río, le viene a la mente un nuevo recuerdo de lo que era Estambul durante aquellos años, me explica todos los cambios que ha presenciado y miramos nostálgicos hacia la ciudad, él por ser el mundo en el que ha crecido, yo por ser uno de los mundos que tanto he estudiado. La mañana no puede ser más agradable, los invitados van llegando poco a poco: Pilcher y Martínez de Lezea, como buenas norteñas, nos traen una brisa fresca que huele a hierba mojada, Ibn Hazm de Córdoba trae la nariz metida en uno de sus poemas; se siente especialmente a gusto en este entorno que le trae recuerdos de su antigua ciudad; y Allende, después de pasar por la Brattle Book Shop de Bostón para recoger algunos libros geniales, ha llegado con algunos miembros de su tribu. Enseguida hemos empezado a cambiar impresiones, probar distintos platos, compartir recuerdos y despedirnos con cariño y sin prisas. 
   Todavía queda algo que comer y algún invitado rezagado así que sois bienvenidos. Si queréis, podéis traer algo bueno para compartir, lo leeremos y lo saborearemos a partes iguales. Hasta la próxima.

16 comentarios:

  1. Tus desayunos veraniegos han sido un lujo. Para ti y para quienes nos hemos pasado por aqui. Gracias ;)

    Besos!

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    1. Gracias a ti por acompañarme, Ana. Besos.

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  2. Me encantan estas entradas tuyas!! Hacedme sitio que traigo tarta de manzana!!

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  3. La verdad es que estos desayunos son tan especiales... A mí todavía me acompaña el señor Conde, y he introducido a unos nuevos amigos de los que pronto os hablaré. Besos.

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    1. Sí lo han sido. Pero ten cuidado con lo que desayuna tu señor conde, ;D. Abrazos.

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  4. Genial lo de los desayunos, aunque lo he descubierto algo tarde al estar algo desconectada. Todavía no he leído nada de Pamuk, pero tengo un par de títulos seleccionados para estrenarme. Un besote!

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    1. Gracias, me alegro de que te hayan gustado. Ya me contarás qué te ha parecido Pamuk. Abrazos.

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  5. Yo solo he asistido a algunos pero me acoplo a esta última reunión para ponerme al día. Ideal el sitio y la compañía escogida, aquí unos pastelitos libaneses.
    Un beso

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    1. Genial, seguro que están buenísimos, ;D. Abrazos.

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  6. Muy buena idea esta entrada. Desconocía por completo la existencia de este escritor turco. Acabo de comprobar quién es en san google. Un abrazo.

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    1. A mí me pasó algo parecido, no creas, pero me alegro de haberle descubierto, :D. Abrazos.

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  7. Una maravilla de entrada más y un agradable desayuno. Me despierta cierta nostalgia...
    Besitos, ya vuelvo por aquí.

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    1. Bienvenida ;D. Me alegro de que te hayan gustado mis desayunos. Abrazos.

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  8. Un auténtico broche de oro!!... Tus desayunos han estado genial y han sido de lo más apetitosos. Escoger a Pamuk en el Café Loti ....es un auténtico lujazo. Me encanta Pamuk: su estilo sencillo y la recreación que hace de Estambul en sus obras.
    Lástima que haya terminado el verano (aunque no en cuanto a temperaturas)...¿con qué nos vas a sorprender este otoño?

    Un besazo. ich

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    1. Gracias corazón. También ha sido un gustazo para mí (aunque algunos desayunos me hayan supuesto algunos kilillos ;D). El verano se va marchando y esperemos que el otoño traiga cosas buenas, quién sabe. Besazos.

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