lunes, 10 de marzo de 2014

Capítulo IX. Y se enfrentó al vizcaíno

En este capítulo, Cervantes no se conforma con narrarnos las aventuras de don Quijote, ni hablar; le gusta jugar con el lector lo mismo que con sus personajes. Por eso, insiste en la idea de no ser él el autor de esta historia, sino solo el transmisor. Y lo plantea de forma tan razonable que te puede hacer dudar. Así nos cuenta cómo encontró unos papeles en un mercadillo y de cómo descubrió que su autor, el historiador arábigo Cide Hemete Benengeli, era el mismo que aquel de los papeles que el tenía sobre don Quijote. ¿Cómo lo descubre? Gracias a Dulcinea del Toboso que "(...), dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha". Vamos, todo glamour. Pero eso es mejor que lo descubráis vosotros.
   De paso, aprovecha y le da un buen meneo xenófobo al supuesto autor (imagino que un poco resentido después de lo sufrido en Lepanto y para asegurarse la simpatía de la censura), y nos presenta su idea de Historia, con esa sabiduría y puntería que tenía para reflexionar sobre  las cosas importantes de la vida:
"(...) debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y no nada apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rencor ni la afición, no les haga torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir".
   
   Después, ya está listo para seguir con la historia del vizcaíno, en la cual se reparten unos cuantos mandobles que dejan a nuestro hidalgo herido en una oreja y al adversario sangrando por la nariz y la boca y arrastrado por su mula como un fardo, y que si no fuera por las señoras que iban en el coche, don Quijote le remata de una estocada, dada la furia que le daba su locura. A este paso, no va a ganar nuestro caballero para curas y remedios, ni nosotros para sustos. La semana que viene, más.

15 comentarios:

  1. Desde luego, Dulcinea es la delicadeza personificada...
    Besos:)

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    1. Al menos era útil y habilidosa, ;D. Abrazos.

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  2. No deja nada por decir, el fragmento que nos dejas es a debatir :)
    Besos

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    1. Ya lo creo. Como licenciada en Historia, no puedo estar más de acuerdo con él. Abrazos.

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  3. A mí este capítulo me ha resultado un poquito aburrido, prefiero las andanzas del hidalgo caballero.
    Besos.

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    1. ¿Sí? ¿Con tanto sablazo y tanto rodar por los suelos? ;D. Abrazos.

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  4. ¿ Te puedes creer que todavía dudo de que el tal Cide no sea el autor? Me voy corriendo por si me echas a collejas. XD.
    Besos.

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    1. Jajaja, nooooo, solo unas palmaditas por inocente, ;D. Abrazos.

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  5. ¿Qué te puedo decir? Que me encantan los juegos que se trae Cervantes con el tema del autor y todo lo que hay de metaliteratura en la obra.
    Y Dulcinea qué apañada es. Si es que cómo no la va a querer don Quijote con ese refinamiento...
    Un abrazo.

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    1. Claro, por eso la elegido como "dama sin par", jajaja. Abrazos.

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  6. Jajaja, Dulcinea es todo Glamour, la verdad.
    Besitos

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    1. Sííí. La chica, que es dispuesta. ;D. Abrazos.

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  7. Me gustó el jueguito metaliterario, la verdad: Cervantes me está resultando sorprendente. 1beso!

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    1. Me alegro, :D. Y después hay más y mejor. Abrazos.

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  8. Este capítulo la verdad es que me pareció un poco insulso. Lo podría haber refundido con el primero perfectamente
    Besos

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